Irlanda

Viajar a Irlanda durante 10 días

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Si estás pensando en viajar a Irlanda te adelanto ya que es una muy buena idea. Es un país increible, verde a rabiar donde encontrarás personas maravillosas y divertidas. Irlanda es un destino increíble en Europa, donde además de disfrutar de los paisajes disfrutarás de las mejores cervezas en pubs preciosos y únicos.

Antes de nada, considero necesario diferenciar entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte, algo que suele generar bastante confusión. La República de Irlanda es un país independiente, perteneciente a la Unión Europea, cuya capital es Dublin. Por otro lado, el Norte de Irlanda pertence a Reino Unido y, debido al Brexit, no pertenece a la Unión Europea. Su capital es Belfast.

Este viaje transcurre por la República de Irlanda, en el oeste del país, entre Galway y Kerry. Entre idas y venidas nos duró 10 días y nos gastamos 280€ cada uno (28€/día), con el alquiler del coche, alojamientos, comidas y cervezas. ¿Estás preparado? Vamos allá!

Índice para viajar a Irlanda durante 10 días 

Preparación para viajar a Irlanda

En una tarde habíamos preparado el viaje por Irlanda, debido a la gran cantidad de información que encontramos y a que yo ya había visitado el país tres años atrás. El objetivo estaba claro, visitar la península de Dingle y el anillo de Kerry, alquilando un coche y parando en los puntos más relevantes del oeste de Irlanda durante 10 días.

Aunque puedes acortar el viaje y mejorar nuestra experiencia siguiendo los consejos que encontrarás más abajo para mejorar este viaje a Irlanda.

Como ya nos encontrábamos en Irlanda, dado que estábamos haciendo un voluntariado cerca de Dublín, cuya experiencia compartiré próximamente en otro artículo, lo primero que hicimos, una vez teníamos clara la ruta, fue buscar un coche para alquilar.

Alquilar un coche en Irlanda

Alquilar un coche es relativamente barato y muy recomendado para viajar a Irlanda debido a que el transporte público es bastante caro. Sobre todo si sois varias personas viajando, merece mucho la pena, pues ganarás en tiempo, ahorraras dinero y tendrás más libertad para hacer tantas paradas como necesites, especialmente a los lugares donde el transporte público no llega.

Y te aseguro que merece la pena, pues a los sitios más bonitos de Irlanda no hay transporte público o, si lo hay, no merece la pena por el tiempo y dinero que pierdes. Pero con un coche ganarás y harás que tu viaje sea mucho mejor.

Hay diferentes buscadores y páginas para alquilar un coche en Irlanda. Pero nosotros utilizamos esta: Carjet. El único problema es que para la mayoría necesitas una tarjeta de crédito (tienes que leer la letra pequeña), o si lo haces con tarjeta de debito luego tendrás que pagar un seguro que ronda los 30€/día, lo que te dobla el precio del coche.

A nosotros nos resultó imposible alquilar un coche sin tarjeta de crédito (al menos no sin pasarnos del presupuesto) para viajar a Irlanda. De hecho comenzamos el viaje sin saber si teníamos coche o no hasta el último segundo (más adelante os cuento mejor).

Pero finalmente pudimos alquilar el coche con GoCar (48€/día). Aquí tienes las ventajas de alquilar un coche en Irlanda con GoCar:

  • No necesitas tarjeta de crédito. Para nosotros vital, ya que no contábamos con una tarjeta de crédito. Y el resto de compañías (prácticamente hablamos con todas las compañías de Irlanda) el precio con tarjeta de débito no bajaba de 60€/día al tener que incluir el seguro que nos doblaba el precio del alquiler.
  • Los 50 primeros Km son gratis. Sí, los primeros 50Km son gratis, y el resto a 0,15€/Km. Nosotros en este viaje, cogiendo el coche cerca de Limerick (aeropuero de Shannon), haciendo la península de Dingle y todo el anillo de Kerry y volver, hicimos 680Km (102€ en gasolina que se pagan una vez finalizado el viaje con GoCar).
  • No pagas gasolina. Es decir, tienes una tarjeta dentro del coche con la que rellenar gratis el depósito tantas veces como necesites. Al final del viaje te cobrarán los kilómetros que hayas realizado al precio de 0,15€/Km. Pero la gasolina en Irlanda está cara, así que más o menos sale a cuenta (precio de la gasolina en Irlanda).

Por otro lado, estas son las desventajas de alquilar un coche en Irlanda con GoCar:

  • La APP. Todo funciona a través de su página web y su aplicación. La cual suele dar bastantes fallos. Muchas veces no carga bien o produce grandes errores. En nuestro caso tuvimos tres grandes problemas:
    • Verificar el usuario. Por lo general, según su página web, en 24 horas tienes la verificación de usuario y puedes utilizar los coches de GoCar. En nuestro caso tardo dos días y al final tuvimos la verificación porque conseguimos hablar con un operador y lo hizo manualmente, si no hubieramos perdido otro día. Así que esto hazlo con tiempo y no tengas sobresaltos.
    • Devolver el coche. Tanto para coger el coche como para devolverlo lo bloqueas y desbloqueas desde la APP móvil. Pues el día que quise devolver el coche no me dejaba. Al parecer la APP identifica el coche a más de 250Km de la posición real, por lo que no me permitía volver a bloquear para finalizar mi viaje. Tuve que hacer esta gestión por teléfono y la atención al cliente es otra gran desventaja (ahora os cuento).
    • Pagar los kilómetros. Aunque hay algunos problemas que son bienvenidos. En este caso la APP debió de tener un fallo, y no nos cobrarón los kilómetros que realizamos. Entre los tres hubiera sido unos 31€ cada uno. Pero oye, bienvenidos sean. Benditos fallos!
  • La atención al cliente. Tienen un horario limitado de atención al cliente, tardan muchísimo en pasarte con un operador, en nuestro caso tuvimos varios problemas y las esperas se hacían muy largas. Además, uno de los mayores problemas de la atención al cliente es que tienes que llamar desde un teléfono irlandes! Desde nuestros móviles con el roaming era imposible! Así que tuvimos que bajarnos la aplicación móvil Rebtel para poder llamar a GoCar como si fuera un número de Irlanda. De lo contrario imposible. Ah! Y la atención al cliente, por supuesto, en inglés.
  • Devolver el coche. Otro de las grandes inconvenientes (al menos para nosotros), fue tener que devolver el coche en el mismo sitio en el que lo cogimos. No hay otra opción. Los coches de alquiler de GoCar se cogen y dejan exactamente en el mismo sitio. Tenlo en cuenta.
  • Reservar con antelación. Depende de donde comiences tu viaje tendrás más o menos coches. Pero lo ideal es que lo reserves con tanta antelación como te sea posible. Asegurate de que tendrás el coche y no lo dejes para el último día (como hicimos nosotros). Además, luego es imposible devolver el coche antes y que te devuelvan el dinero y dificil ampliar los días. Piensa bien cuántos días lo vas a necesitar.
Alquilar coche Irlanda GoCar

Bueno, si estás pensando alquilar un coche en Irlanda sin tarjeta de crédito, GoCar puede ser una muy buena opción. Tan solo ten en cuenta sus ventajas y desventajas y disfruta de tu viaje. Ah! Y no olvides que en Irlanda se conduce por la izquierda. Muy divertido!

Volar a Irlanda

En nuestro caso ya estábamos en el país, pero por lo general los vuelos para viajar a Irlanda son muy baratos. En los últimos años he volado varias veces a Irlanda, principalmente desde Valencia o Madrid, y la vez que pagué más dinero fueron 40€ por los billetes de ida y vuelta (20€ cada billete). La vez que viajé más barato a Irlanda fueron 20€ por los billetes de ida y vuelta (10€ cada billete).

Aunque todo dependerá de la compañía con la que viajes, los días que quieras ir y la cantidad de equipaje que necesites. Pero si vas a viajar durante 10 días por Irlanda, si te organizas bien, con la mochila que te permite Ryanair tendrás más que suficiente, si viajas en verano. Si piensas viajar a Irlanda en invierno o en época de mucha lluvía y frío (en Irlanda siempre llueve, aunque en verano menos y las temperaturas son bastante agradables), necesitarás ropa de abrigo y de recambio, por lo que tendrás que facturar.

Aún así, los vuelos son muy baratos. Si quieres conocer los precios de tu billete para viajar a Irlanda puedes comprobarlo en nuestro buscador de vuelos favorito: Skyscanner.

Si estás interesado en más consejos para viajar barato gastando lo mínimo, incluso en ocasiones, gratis, te recomendamos la Guía de Ahorrar para Viajar.

¿Qué no ver en Irlanda?

En Irlanda hay pocas cosas que no merezcan la pena. Pero si vas a viajar a Irlanda tienes que saber que la llaman la Isla Esmeralda. ¿Sabes por qué se llama la Isla Esmeralda a Irlanda? El motivo es porque se dice que en ella encontrarás 40 tipos de color verde. Y la verdad es que es muy cierto.

Irlanda es verde a rabiar, debido a su clima y sus constantes lluvias, el paisaje es continuamente verde en todo el país. Por lo que disfrutarás de todo el viaje mirando por la ventana del coche cada tonalidad de los diferentes verdes que encontrarás.

Pero si hubiera algo que no merece la pena a la hora de viajar a Irlanda son sus pueblos y ciudades. Exceptuando algunas de las paradas que encontrarás en este viaje, Irlanda es más un país para viajar y conducir que para estar alojado en un único punto.

Es decir, por ejemplo, en la capital y ciudad más importante de Irlanda, Dublín, en dos días habrás visto todos los puntos más interesante sin perderte nada. Y en el resto de ciudades, con un día será más que suficiente.

Sin embargo, necesitarás más tiempo para ver sus parques naturales, los diferentes castillos o los acantilados.

3 + 1 destinos increíbles para viajar a Irlanda.

Los principales destinos que tendrás que visitar si piensas viajar a Irlanda son los siguientes:

  • Dublín. La capital de Irlanda, con más de 500.000 habitantes, es el principal destino del país, aunque no el único, merece la pena sin duda, aunque sea visitarlo durante un fin de semana aprovechando las ofertas de vuelo que podemos encontrar en Ryanair. Aquí tienes un resumen con lo que hay que ver y hacer en Dublín.
  • Galway. Preciosa ciudad costera al oeste de la isla. Llena de vida, música y ambiente. Pasear por sus calles, mientras escuchas música en directo. Entrar en cada uno de los pubs y vivir el ambiente irlandés con una buena pinta de Guiness. O pasear por las extensas playas son algunas de las principales actividades que podrás hacer en mi ciudad favorita de Irlanda. Además, los famosos acantilados de Moher están muy cerca desde Galway. En breves publicaré también el artículo con un resumen de qué hacer y ver en Galway.
  • Península de Dingle y Anillo de Kerry. Maravillas naturales de Irlanda, imprescindibles, con montaña y playa a la par. Vistas increíbles, paisajes únicos. Pueblos pequeños y muy bonitos, como Dingle o Killarney. Creo que con diferencia, de lo más bonito que puedes encontrar en la República de Irlanda.
  • El norte de la República de Irlanda. Este es el +1. Es un +1 porque no lo llegamos a visitar, no tuvimos tiempo y no estaba en nuestra ruta. Pero son muchas personas, tanto irlandeses como viajeros, que me han recomendado el noroeste de la isla. Playas muy bonitas, naturaleza y mucha tranquilidad. Lo tengo pendiente, pero si puedes, estoy seguro que merecerá la pena más que ir a otras zonas (como pueda ser Cork o el sureste de la isla) si piensas viajar a Irlanda y alargar un poco más tu estancia.

Otros destinos pueden ser Cork y visitar Cobh, el último puerto en el que subieron pasajeros al Titanic. O visitar alguno de los otros puntos de interés turístico que puedes encontrar en la isla, pero por lo general están muy separados entre sí y, a no ser que se encuentren en tu ruta de viaje, dificilmente merecerán la pena desviarse solo para ir a verlo.

Pero los 3+1 un destino que te he comentado más arriba, son los puntos más importantes y bonitos si piensas viajar a Irlanda. ¿Conoces algo mejor? ¿Piensas que estoy equivocado? Escríbenos en los comentarios al final del post y ayuda a otros usuarios a descubrir nuevos destinos dentro de Irlanda.

Alojamientos en Irlanda

Sin lugar a duda, lo más caro en Irlanda, son los alojamientos. Encontrar un buen lugar, especialmente cuando se trata de una ciudad como pueda ser Dublín, céntrico y económico puede ser todo un reto.

Para que te hagas una idea, por ejemplo, alquilar un dormitorio (casa compartida) en Irlanda, puede rondar entre los 850€ y 1.200€ al mes. Más los gastos aparte. Y cuando se trata de apartamentos turísticos, el precio se dispara mucho más. Como puedes ver, el alojamiento es lo más caro a la hora de viajar a Irlanda.

Por suerte, existen alternativas, y la mayor parte de nuestro viaje se nutre de la posibilidad de la acampada libre. Por lo general no hay problema en acampar libremente y pasar la noche en lugares con vistas increíbles.

Otra alternativa económica pueda ser viajar a Irlanda a través de Trustroots o Couchsurfing. Aquí encontrarás diferentes personas que podrían darte cobijo por una o más noches. Aunque te recomiendo que lo hagas con tiempo. Pues muchas veces el tiempo de respuesta puede ser hasta de más de 7 días. Gracias a estas comunidades, puedes viajar por Irlanda sin gastar dinero en alojamiento.

En nuesto caso, este viaje transcurre principalmente con tienda de montaña (la típica de 2 seconds del Decathlon). También reservamos un apartamento entero en Kenmare a través de booking, más de 500€ las dos noches, aunque nos salió gratis (os cuento más abajo la odisea de ese día con Booking).

Además, tuvimos la suerte de tener unas muy buenas amigas de Brasil y México que viven en Limerick, y nos pudieron dar cobijo y muy buena compañía durante dos noches.

Pero si ninguna de estas opciones te encajan, lo más recomendado para encontrar alojamiento económico en Irlanda son los hostels. El precio ronda entre los 15€ y 25€ por noche en habitaciones compartidas.

Mejorar este viaje a Irlanda

Esta es la crónica de una viaje improvisado y sin apenas preparación, aunque nos salió redondo y perfecto. Pero podría haber sido aún mejor si se hubiera tenido en cuenta estos tres puntos:

  • ¿Dónde empezar el viaje a Irlanda? Si tu intención es viajar a Irlanda y replicar este viaje, el cual es más que recomendado, lo ideal sería empezar ya en el oeste de Irlanda, y así ahorrar días de desplazamiento y dinero. Para ello te recomendamos volar directamente a Galway o Limerick. Si lo haces así podrás acortar el viaje, o ampliar en aquellos lugares que te resulten más interesantes.
  • ¿Dónde alquilar un coche en Irlanda? Alquilar un coche en Irlanda no es tarea fácil si no cuentas con tarjeta de crédito. Si tienes tarjeta de crédito podrás alquilar un coche por unos 30€/día, de lo contrario el presupuesto se doblará o triplicará. Otra opción, es alquilarlo con GoCar al igual que hicimos nosotros. En cualquier caso, reserva el coche con tanta antelación te sea posible, especialmente si piensas viajar con GoCar.
  • ¿Cuándo viajar a Irlanda? Cualquier época del año puede ser igualmente buena, especialmente si coincide con Halloween (octubre), Navidad (diciembre) o San Patricio (marzo). Los irlandeses aman estas fiestas y encontrarás el país ambientado y con mucha fiesta. Pero si tu idea es disfrutar de sus playas paradisíacas como hicimos nosotros (sí! playas paradisíacas en Irlanda), lo ideal será viajar a Irlanda en verano.

Viajar a Irlanda

Viajar a Irlanda es una muy buena idea. Es un destino turístico maravilloso, lleno de naturaleza y paisajes increíbles. Aquí tienes un resumen de nuestro viaje a lo largo de 10 días, empezando y acabando en Dublín, aunque lo ideal para hacer esta ruta, es comenzar en Galway.

Primer día: viajar a Irlanda de este a oeste

Nuestro viaje por la República de Irlanda comienza en su capital, Dublín. Son las 9h de la mañana y subo al bus con Citylink, para dirgirme a Galway, donde me encontraré con mis amigos (Luis y Andrea). El bus tarda 2 horas y media en cruzar la isla, y cuesta 13€ el billete de ida si lo compras con antelación a través de la web (de lo contrario 16€).

Si compras el billete de ida y vuelta todavía sale más barato, 11,50€ cada viaje a través de la web (13,50€ si lo compras en el bus).

En mi caso los billetes los compré desde el centro de Dublín. Si los compras desde el aeropuerto es un poco más caro. Aunque los precios se reducen bastante igualmente si compras el billete de ida y vuelta con antelación a través de la web de Citylink.

La idea es poder conseguir un coche de alquiler en Galway que sea económico sin necesidad de tarjeta de crédito. Ya que en Dublín y en su aeropuerto nos ha resultado imposible encontrar con tarjeta de débito por debajo de los 60€/día.

Por el momento nos encontramos en Galway, sin saber qué hacer, sin coche, con unas maletas enormes (ya que pensábamos conseguir un coche), sin tener nada claro.

Finalmente encontramos la alternativa de alquilar un coche sin tarjeta de crédito con GoCar. Así que decidimos pasar la noche en Galway, disfrutar de la ciudad (preciosa), descansar y esperar a la verificación de modo que al día siguiente podamos coger un coche y comenzar nuestro viaje por el oeste de Irlanda.

Nos alojamos en The Woodquay Hostel, muy bien, céntrico, económico, seguro y limpio. Con una buena cocina y con desayuno incluído por 18€/noche cada uno. Seguramente si hubieramos reservado con antelación hubiera sido más económico, pero vamos improvisando ante la incertidumbre de lo que pasará con el coche.

El resto de día lo disfrutamos paseando por la ciudad y sus alrededores. Visitando la costa, sus calles llenas de vida y los pubs a rebosar. Nos encanta la ciudad, sus músicos callejeros y el ambiente que se respira.

Galway Viajar a Irlanda
Galway

Segundo día: Galway y Limerick

Nos despertamos relativamente pronto, desayunamos en el hostel y seguimos esperando, ya cada vez más desesperados, la verificación de cuenta de GoCar. Hace más de 36 horas que dimos de alta el usuario, y todavía no tenemos una respuesta.

Se supone que en 24 horas tendría que estar todo verificado, pero no es así. No nos queda otra que llamar a la compañía y ver qué está pasando. Necesitamos el coche o el viaje se va al traste.

Llamamos al teléfono de atención al cliente. Pero es imposible, no podemos llamar con nuestros teléfonos a través de roaming! Al parecer la compañía solo acepta llamadas de teléfonos irlandeses. Buscamos opciones y econtramos una aplicación móvil que nos permite poder llamar (Rebtel). Cuesta 6€/mes aunque la primera semana es gratis sin compromiso.

Ahora sí, tras una larga espera, y haciendo la trampa de la aplicación, conseguimos hablar con atención al cliente y conseguimos que activen nuestra cuenta manualmente. Menos mal! Ya podemos coger un coche de GoCar.

Pero nos encontramos con un segundo problema. No hay ningún coche en Galway disponible para las fechas seleccionadas. Están todos reservados. Lloramos fuerte.

¿Qué hacemos? Ampliamos el rango, hasta llegar al aeropuerto de Shannon, a casi 90km de Galway. Está lejos, no es lo ideal, pero no tenemos otra opción. Lo reservamos a través de la aplicación tras confirmar que tenemos transporte público que nos deja lo más cerca posible del coche.

Compramos billetes de bus con Expressway (10€/persona). No hay otra opción. Al menos ya tenemos coche.

Llegamos sobre las 15h al lugar donde se encuentra el coche, paramos un momento para comer y descansar del viaje. Además, tenemos que hacer tiempo hasta las 15:30h que es cuando se nos desbloquea el coche.

Llega la hora y ante todo pronóstico (15 minutos antes de la reserva la aplicación nos mandó un mensaje informando de que el coche todavía no había sido devuelto, nosotros ya no sabíamos qué hacer más que llorar más fuerte) tenemos coche! Ya podemos viajar por Irlanda con total libertad.

¡Qué contentos estamos! Comienza nuestro viaje y ante la idea de que la compañía incluye 50km gratis al día (cosa que más tarde nos daríamos cuenta de que no es así), organizamos la ruta para hacer unos 50km al día visitando Dingle y el anillo de Kerry.

Pero nuestra primera parada es Limerick, donde tenemos unas muy buenas amigas, a las que teníamos ganas de visitar. Llegamos por la tarde, nos líamos comiendo, jugando y bebiendo mucho. Estábamos contentos y muy bien, así que decidimos quedarnos a dormir en su casa, y continuar pronto al día siguiente con nuestra ruta.

Habíamos pasado unos dos días un poco desesperados ante la incertidumbre del coche, así que necesitábamos un poco de desfogue y esta parada nos resultó increíble para cargar pilas y coger el día siguiente con más ganas.

Además, nos hacen el favor de prestarnos una tienda de campaña de 2 seconds del Decathlon, ya que nuestra idea era hacer vivac con unos plásticos y doble techos que teníamos (scouts siempre listos). Así que mejor imposible. Aún así, más adelante nos encontraríamos con que en el Lidl podríamos comprar una tienda perfecta para nuestro viaje por 25€, aunque ya no fue necesario gracias a nuestras amigas.

Tras la fiesta, dormimos y descansamos. Contentos por lo que está por venir.

Tercer día: la Península de Dingle

Nos despertamos relativamente pronto y definimos un poco mejor la ruta que queremos seguir. Pero nos damos cuenta que estábamos equivocados. La compañía no incluye 50km gratis al día. Tan solo los primeros 50km de todo el viaje.

Nos rompe un poco los esquemas, pues contamos con un presupuesto muy limitado y esta noticia nos deja un poco rotos. Pero no pasa nada, nos quedamos con el lado bueno, ya no tenemos limitación de movilidad, podemos hacer en el mismo día todos los kilómetros que necesitemos o queramos, ya da igual.

Así que nos vamos decididos a la península de Dingle. Un lugar increíble, con vistas espectaculares. Disfrutamos del paseo por la carretera en coche. Montañas y costa a la par. Nos parece todo muy bonito y disfrutamos del viaje (gran parte de tu viaje por Irlanda será disfrutar de las vistas por el coche más que hacer largas paradas).

Llegamos al pueblo costero de Dingle, imprescindible si pienas viajar a Irlanda. Encantador, aunque sin nada destacable en comparación a otros pueblos en Irlanda. Es decir, son todos muy parecidos, casas de colores, una o dos calles principales acogedoras llenas de pubs y poco más.

Pueblo de Dingle

Pero nos gusta, nos gusta Dingle y damos un pequeño paseo por el pueblo hasta llegar al puerto. Desde aquí podrás reservar visitas en barco para ver delfines, aunque no te lo recomiendo, ahora te cuento por qué.

Acabamos el paseo en un pub, donde por supuesto nos tomamos una Guiness. Pero qué buena está! Nada que ver con lo que puedes encontrar en España o en otros países. En Irlanda la Guiness es increíble. Y sabe mejor si te vas sin pagar, jajaja. A ver, esto es porque en este pub hicimos un sinpa, pero sin saberlo. Es decir, nos tomamos las guiness, hicimos varios viajes al baño, y pensando que uno de los tres había pagado las bebidas salimos sin cuestionar el tema, hasta que nos dimos cuenta una vez en el coche.

Cuando acabamos nos dirijimos al Lidl que hay en el pueblo, para comprar la comida y cena para ese día, mientras buscamos un lugar tranquilo cerca donde poder pasar la noche con la tienda de campaña.

Encontramos la playa de Bín Bán (todas las localizaciones donde dormimos y que visitamos al final del post en un mapa interactivo con toda la información que necesitas).

Playa Bín Bán
Cala de Bín Bán

Perfecto lugar, con una pequeña cala donde poder bañarte donde se encuentra una pequeña cascada de agua. Nos enamoramos del lugar y nos damos un baño. La temperatura del agua es perfecta. No es como en el Mediterráneo, pero te puedes bañar sin sufrir.

Una de las cosas que más nos llama la atención son los cambios en el nivel de mar entre mareas altas y bajas. Hasta 3 metros de diferencia cada 6 horas. Nos parece espectacular y no deja de asombrarnos a lo largo de todo el viaje el cambio que subre toda la costa y sus playas en función de cada hora. Es espectacular!

Una vez nos secamos, volvemos al parking junto a la cala, para coger todos los trastos y poder instalar la tienda un poco más arriba, siguiendo un camino en dirección contrario a la cala.

Tras 5 minutos andando decidimos parar. Encontramos el lugar ideal donde acampar y, la verdad, que para ser la primera noche fuera, no podía ser mejor.

Delfines Dingle

Además de las increíbles vistas que tienes en este punto, podrás ver los delfines gratis, sin pagar nada y sin molestarlos. De hecho, verás los diferentes barcos que hacen este tour, como persiguen a los delfines y como se pelean entre ellos por estar lo más cerca posible. Nos parece absurdo.

Nos hacemos la cena, con una parrilla «portátil», hoy toca hamburguesa vegetariana bajo la luz de un atardecer inmejorable (o eso pensabamos hasta el día siguiente).

Acampar Dingle Bín Bán

Por la noche, tras la perfecta cena y puesta de sol nos damos un paseo, continuando el camino montaña arriba. Hasta llegar arriba de todo (unos 20 minutos andando), donde nos sorprende una luna increíblemente llena y grande.

Enfrente vemos lo que será nuestra próxima parada, el anillo de Kerry, bajo un pasillo de luz que deja la luna sobre el mar que nos separa.

Enamorados y felices de nuestro primer día nos vamos a dormir.

Cuarto día: norte anillo de Kerry

Nos despertamos, y desayunamos en el mismo sitio, esta vez viendo a las gaviotas pescando, sorprendidos de la velocidad que cogen al caer en picado en el mar. Nos despedimos del paisaje, recogemos y seguimos con nuestra ruta.

La idea del día de hoy es acabar de ver la península de Dingle y dormir en el norte del anillo de Kerry.

Encantados con las vistas que encontramos desde la carretara hacemos una parada en Inch Beach. Llegamos justo cuando la marea está más baja y nos enamoramos de este lugar. Playa de arena kilométrica, muy ancha, preciosa, ideal para bañarse y dar un paseo.

Playa Inch Beach Irlanda Dingle
Playa Inch Beach

Y así lo hacemos. Cogemos agua y algo de comida y disfrutamos de este lugar. Mientras paseamos, nos encontramos con un gran número de tellinas. En Valencia esto está prohíbidísimo. Pero aquí, ante la duda, cogemos suficientes para cocinarlas esa noche.

También nos encontramos con un gran número de medusas. Al parecer están siendo unos días muy calurosos (para nosotros perfecto, para los irlandeses no tanto), y hay muchas medusas con unos tonos marrones. Pero al parecer no son peligrosas, tienen pocos, cortos y finos tentaculos, a pesar de su tamaño.

Pasamos gran parte del día paseando en Inch Beach, viendo el cambio de marea, ahora ya subiendo y viendo como el mar se come prácticamente toda la playa que habíamos disfrutado por la mañana.

Volvemos al coche y dejamos atrás la península de Dingle.

Vamos directos al mismo accidente geográfico que hay justo enfrente de donde estamos, pero un poco más pequeño, ya en el anillo de Kerry, Rossbeigh Strand.

Rossbeigh Strand Kerry Ring
Rossbeigh Strand

Pero al llegar no nos gusta tanto, no nos ofrece nada nuevo ni mejor, además, nos encontramos con la sorpresa de un número increíble de persona y coches en este punto. Huímos de la gente y seguimos por la carretera N70 que rodea el anillo de Kerry ya buscando un lugar donde pasar la noche.

Encontramos el lugar perfecto! No sabemos el nombre, pero en el mapa interactivo al final del post lo encontraréis. Es ideal, tranquilo, sin gente, con una pequeña cascada y poza de un río en la misma playa.

Además, encontramos mucha madera en la misma playa, y podemos hacer una gran hoguera en la que cocinamos las tellinas y el resto de comida que teníamos para cenar.

Fuego playa Kerry Irlanda acampada

Nos duchamos en la poza, enfríamos las cervezas en el río y cuando ya tenemos todo listo y el fuego encendido, una puesta de sol espectacular nos sorprende. Un sol rojo se deja ver en el horizonte, escondiendose por la península de Dingle, donde estuvimos el día anterior. Somos muy felices. Increíble.

Parece que estamos teniendo mucha suerte con los lugares que escogemos para dormir. Este parece inmejorable, o eso creíamos hasta el día siguiente.

Quinto día: oeste anillo de Kerry

Recogemos tienda y trastos, volvemos al coche y seguimos con nuestra ruta. Pasamos por Kells, aunque no llegamos a parar, desde el coche ya vemos todo lo que hay que ver en el pueblo, así que continuamos.

Nos dirigimos a la punta del anillo de Kerry, y vamos directos a Cahergall Stone Fort, un fuerte de piedra a través del cual conocer un poco más la cultura de Irlanda.

Cahergall Stone Fort Viajar a Irlanda
Cahergall Stone Fort,

Aunque no nos sorprende mucho, resulta interesante, aunque prescindible. Aún así, estábamos cerca y el desvío para visitarlo era pequeño.

Retomamos la N70, y disfrutamos de los paisajes que vemos con calma, conduciendo hacía el sur y buscando una buena playa donde pasar el resto del día. El tiempo sigue siendo maravilloso, nada de lluvía y muy soleado, incluso, caluroso.

En general tuvimos muchísima suerte con el tiempo, pues el mismo viaje con lluvía o frío no hubiera sido lo mismo.

Tras parar en varias playas encontramos el lugar perfecto, hasta la fecha, creo que el mejor lugar de todas las noches, aunque parecía dificil.

Llegamos a la bahía de Ballinskellings. Un lugar perfecto, donde encontramos una de las panorámicas más bonitas hasta la fecha. Al este un valle, con montañas en el fondo y el río desembocando en la mar.

Al suroeste acantilados, montañas y alguna que otra pequeña isla, consiguiendo un paisaje muy paradisíaco. Además, la playa era enorme, de arena, muy agradable para pasear y para bañarse.

Bahía de Ballinskellings

Y el atardecer fue perfecto. Acompañado de un buen fuego y una cena espectacular (ese día cenamos pasta rellena con queso y tomates).

Además, cuando la marea baja, puedes andar mar adentro, y es una sensación única, no puedo describirla, pero a los tres nos pareció maravilloso.

La guinda del pastel fue cuando, ya cayó la noche y no podíamos estar más enamorados de este lugar, la luna llena, una vez más, nos sorprendió. Haciéndonos creer que estábamos disfrutando de un amanecer, desvelandose poco a poco tras las montañas que se levantaban frente a nosotros. Increíble!

Ahora sí, a dormir y descansar muy contentos del lugar escogido el día de hoy y con la suerte de los anteriores.

Sexto día: sur anillo de Kerry

Hoy toca dormir al final del anillo, cerca de Kenmare. Recogemos con mucha calma, congelados por la panorámica que tenemos y disfrutando los últimos minutos en esta playa y su marea baja.

Por cierto! Cuidado con el pequeño estrecho que forma la desembocadura del río, especialmente cuando baja la marea, te arrastra mar adentro, por lo que es mejor bañarse un poco más alejado, donde corre menos el agua y está más tranquila.

Es algo que se ve, aún así varias personas que pasaban por ahí nos advirtieron.

En fín, recogemos y seguimos por la carretera.

Paramos en un parking que se encuentra en la carretera, al poco de salir, arriba del todo, donde encontramos un mirador. Las vistas son preciosas y nos desvelan nuestra siguiente parada: unas playas paradisíacas.

Contentos con los que nos espera y cargados con todo lo visto hasta el momento, nos dirigimos a la playa de Derrynane.

playa de Derrynane anillo de Kerry

Bueno, en esta zona es para estar al menos dos días si el tiempo acompaña. Pero qué playas y calas. Qué bonito, cuánta naturaleza y qué aguas más cristalinas.

Además hay un parque natural el cual es muy bonito también. Pero nosotros aprovechamos primero la marea baja para ir a una cala muy tranquila donde no hay nadie. Aprovechamos para bañarnos y hacer algo de nudismo. Estamos tranquilos. Estamos bien.

Playa paradisiaca viajar a Irlanda

Una zona perfecta para hacer snorkel y ver toda la vida marina con una nitidez espectacular. También encontramos muchas más medusas, ahora mucho más pequeñas y blancas, transparentes, pero al parecer inofensivas.

Qué buen recuerdo tenemos de esta playa y la zona. Si piensas viajar a Irlanda en verano esta playa es increíble.

La marea comienza a subir, así que nos vamos por una de las grandes playas donde ya encontramos más gente. Damos un paseo por el parque hasta llegar a una zona boscosa donde hacemos un pequeño picnic y comemos.

Tras la correspondiente siesta de rigor, recogemos y con cierta tristeza seguimos con la ruta. Creo que nos quedamos con ganas de ver más playas y calas en esta zona, hubiera merecido la pena, pero el viaje tenía que continuar.

Al día siguiente es el cumpleaños de Luis, y tenemos una sorpresa para él. Pero todavía nos faltaba la tarta para esa noche cantarle el cumpleaños feliz pasadas las 00h.

Paramos en Sneem, con la excusa de buscar leña (por lo general durante el viaje parábamos a coger leña de cara hacer fuegos todas las noches donde cocinar). Andrea nos espera en el coche, aparcado junto a una tienda. Luis y yo continuamos un camino, en el que pensamos que encontraremos leña. De fondo se ve el agua del río de Sneem.

Pero para nuestra sorpresa, tras 5 minutos andando, vemos que hay una zona de picnic, con parrillas para hacer fuego. También unos bancos alrededor de una zona para hacer grandes hogueras.

Seguimos caminando y nos encontramos con el jardín de los sentidos. Un agradable paseo por un pequeño jardín y varios huertos abiertos al público muy bien cuidados por los vecinos. Además, hay leña más que de sobra para esa noche y una zona ideal junto a los merenderos donde montar la tienda.

Está decidido, hoy dormimos aquí.

acampada Sneem

Disfrutamos de la zona y el entorno, el río es apto para bañarse, aunque dado su próximidad al mar y el movimiento de las mareas podrás seguir encontrando muchas medusas, pero por lo que nos cuentan y vemos nada de lo que preocuparse.

Llegada la hora sacamos la tarta con las velas, cantamos cumpleaños feliz y tras un rato agradable bajo el calor de la hoguera nos vamos a dormir.

Aunque justo cuando vamos a dormir, varias personas llegan al lugar donde hacía unos pocos minutos estábamos sentados, a pocos metros de la tienda. Hicieron como una fiesta sorpresa a la que no estábamos invitados. Bueno, o tal vez sí, nunca lo sabremos.

Lo que sí que sabemos es que iban un poco borrachos, había bastante gente y mucho ruido. Por lo que si duermes aquí intenta acampar un poco más lejos del fuego, no vaya a ser que te pase como a nosotros.

Séptimo día: desesperación en Killarney

Al final conseguimos dormir, bueno, lo que se pudo. Bien, no nos podemos quejar.

Recogemos, no sin antes dar un último paseo por la zona, por un pequeño camino que cruza una zona boscosa muy bonita. Un pequeño adelanto de lo que nos espera, pues abandonamos la costa y nos dirijimos al interior.

Vamos directos a Killarney, un pueblo muy bonito y encantador. De los más bonitos e imprescindibles si vas a viajar a Irlanda.

Pero antes, siguiendo la ruta por la N71, la cual cruza el Parque Nacional de Killarney, paramos en la cascada de Torc. Un punto de interés turístico natural en el que hay que parar sí o sí. Aunque nada impresionable, resulta muy bonita. El problema es que hay mucha gente, muchos coches y parece que en la época que viajamos todavía hay más de lo habitual.

Cascada Torc Killarney
Cascada Torc

Es más, para entrar a Killarney hay atascos y colas kilométricas. Al parecer, debido al Covid, los irlandeses hacen turismo nacional, y todos vienen a esta zona. Es normal.

Aparcamos el coche a las afueras del pueblo, en un parking gratuito junto a la Catedral de Sant Mary. Por cierto, en la mayoría de pueblos y ciudades hay como una especie de zona azul, en la que tendrás que pagar al igual que en España por aparcar dentro del horario establecido. Para más información al respecto puedes seguir las señales hasta llegar a la máquina de pago.

Damos un paseo por el pueblo, el cual en cuestión de media hora has visitado todo (lo más bonito son dos calles y el pueblo en total son cinco).

Hacemos la parada de rigor en un pub, para celebrar con Luis su cumpleaños acompañados de una buena Guiness, no podría ser de otro modo.

Entre visitas al baño, Andrea y yo intentamos coordinarnos para darle la sorpresa a Luis: reservamos un apartamento entero para pasar dos días donde poder descansar en cama, tener duchas de agua caliente y una buena cocina.

Antes de salir del pueblo, vamos al Lidl y compramos comida y bebida algo más especial para estos días en el apartamento. Ahora sí, vamos a darle la sorpresa.

Bueno, nosotros aún no lo sabemos, pero nos dirijimos a la pura desesperación. Convencidos de haber encontrado un lugar ideal para acampar esa noche (o eso pensaba Luis), vamos directos a la ubicación del apartamento.

A unos 10 minutos de Killarney, más o menos.

Llegamos al que parece que es la ubicación, las puertas de fuera están abiertas y nos adentramos por el camino de grava hasta llegar a una casa. Un perro ladrando nos recibe. Estamos algo confundidos. Luis no entiende nada. Andrea y yo preocupados.

Parece que nos hemos equivocado, este no es el lugar. Un hombre sale a recibirnos, entendemos que el dueño de la casa, y nos da indicaciones para que demos la vuelta con el coche.

Volvemos a la carretera. No sabemos qué hacer. No contestamos a las preguntas de Luis mientras revisamos con los móviles la ubicación. Carretera arriba. Carretera abajo. Nada.

Llevamos 20 minutos dando vueltas. Volvemos a la primera casa y preguntamos, esta vez a lo que pensamos que era la mujer del hombre con el perro. No sabe nada. No conoce el lugar. Volvemos a salir a la carretera.

Pasan unos 30 minutos más, ampliando el rango de búsqueda, mientras Andrea desesperada llama al alojamiento y envía emails. Luis para nosotros no existe. Que nos trague la tierra.

Volvemos al mismo punto, nos adentramos por un camino hecho para un todoterreno. Abrimos unas puertas de unos campos y nos adentramos montaña arriba. Nada de nada. Lloramos fuerte.

Tras más de una hora buscando el lugar y tras varios emails enviados y llamadas continuas sin respuesta hablamos con Luis. Le damos la no sorpresa. Bueno, a esas alturas ya se lo olía. Pero estábamos esperando a ver si al menos se lo podíamos contar una vez encontráramos el alojamiento. Pero no había manera.

Revisamos la reserva, la ficha, todo con mucho detalle mientras esperamos en el coche y pensamos qué opciones tenemos. Encontramos el detalle que con texto indican una dirección diferente a la que muestra el mapa de ubicación. En parte nos calma. Vamos allá.

Son unos 20 minutos en coche aproximado hasta que llegamos al lugar. Para nuestra sorpresa aquí tampoco había nada. Tan solo una gasolinera y un par de casas privadas junto a un río.

Preguntamos en la gasolinera, y el hombre nos dice que la semana pasada unos chicos le preguntaron por el mismo sitio. Pero él no sabe nada. Ese sitio no existe. Desesperación máxima.

Sin comer. Con la compra en el coche. Sin poder dar la sorpresa como nos hubiera gustado. En el día del cumpleaños de Luis perdiendo la tarde en el coche persiguiendo fantasmas. Ya no sabemos qué hacer.

Una idea rebota en la cabeza de Luis: Booking. La reserva está hecha a través de Booking. ¿Cómo no se nos había ocurrido antes? Vamos a hablar con Booking a ver si nos pueden ayudar de algún modo. Hasta donde sabemos y bajo nuestra experiencia, cuando hay overbooking en un alojamiento reservado a través de Booking tienen que reubicarte en un lugar similar o mejor, asumiendo ellos la diferencia. Si además se trata de un alojamiento que no existe, la solución tendrá que ser sencilla y más rápida, no? Spoiler: una mierda.

La primera llamada, si no recuerdo mal, comienza sobre las 18:14. Tras la larga espera que hay para poder hablar con una persona conseguimos hablar con un operador. Le contamos la situación y al final de todo nos dice que nos nos preocupemos. Al parecer hemos llamado antes de la hora del check-in (19h), por lo que durante la próxima media hora van a intentar contactar con el alojamiento para ver qué ha podido pasar y en caso de no realizarse esa comunicación nos devolveran la llamada pasada media hora para reubicarnos en un lugar similar o mejor. Qué bien. Nos quedamos más tranquilos. A pesar de haber perdido gran parte de la tarde aún podemos recuperar el tiempo perdido y se acabará solucionando más pronto que tarde, o ese creíamos.

Pasa más de media hora y nadie nos devuelve la llamada. Así que decidimos no esperar mucho más y volver a llamar. Volvemos a pasar por la larga espera de la atención al cliente de Booking hasta conseguir hablar con un operador. Nos atiende otra persona.

Le contamos lo sucedido, de nuevo, y preguntamos sobre la llamada que esperábamos. En el transcurso de la llamada nos cuelgan. ¡Que nos han colgado! ¿Pero qué cojones? ¡No puede ser!

Desesperados y, ahora enfadados, volvemos a llamar. Misma espera, o incluso un poco más larga. Ya ha pasado más de una hora desde la primera llamada a Booking. En el coche, en mitad de la nada, sobre las 19:30h, la compra en el coche y sin saber qué será de nosotros esa noche.

Nos cogen el teléfono. Volvemos a explicar todo, un poco más rápido, un poco más molestos. Al acabar de explicar pedimos porfavor que no nos cuelguen. Nos responde que tiene que hablar con un supervisor, nos tiene que dejar a la espera mientras se hace con un supervisor. No nos gusta la idea, pero no tenemos otra. Nos quedamos a la espera.

Tras esperan unos minutos, la llamada se vuelve a cortar. ¡¿Pero qué está pasando?! ¡¿Cómo es posible?! ¡No puede ser verdad! Pero sí, lo es, está pasando y al parecer va para rato.

Bueno, tras varias llamadas y varias horas conseguimos que un operador hable con un supervisor, el cual parece que tenemos que agradecer y bendecir porque nos han conseguido aprobar 160€ de gasto extra de lo que ya habíamos pagado por las dos noches en el apartamento (180€).

Vale, si alguien me puede decir cómo pasadas las 20h de la tarde puedes conseguir un apartamento con habitaciones separadas y cocina equipada completa en una de las zonas más turísticas de Irlanda en verano por 340€ dos noches, con todo lleno de turistas nacionales y algunos internacionales, que venga y me lo explique. IMPOSIBLE.

Incluso llegan a enviarnos lo que para ellos eran dos alternativas similares a lo que habíamos reservado: una opción era con los tres en la misma habitación en una casa compartida y el otro no tenía cocina, tan solo un microondas y una tetera en lo que parecía la casa de invitados de una propiedad privada. Horrible.

¿Sabes qué pasa tras seguir hablando para encontrar una solución de verdad? Nos vuelven a colgar. Desesperación máxima.

Son las 21h pasadas. Seguimos sin comer. Sin saber qué hacer. Con la tarde perdida. Sin sorpresas ni cumpleaños. Desesperados por la atención al cliente de Booking. Muy cabreados. Muy cabreados.

Sacamos las venas que llevan nuestras madres. Ponemos el grito en el cielo, llamada tras llamada. Nos cuelgan. Hasta que conseguimos hablar con un operador que por fín nos pasa directamente con un supervisor. Tras más de 4 horas y mucho llanto.

Nos intenta convencer de que no pueden hacer otra cosa, de las opciones que tenemos y de que no pueden hacer nada más.

Le explicamos la situación muy serios y enfadados, y es que hemos reservado un alojamiento a través de su plataforma que ellos mismos ofrecen y no han verificado, pues ni si quiera ellos han podido hacerse con los propietarios para aclarar la situación. No solo hemos reservado y pagado algo inexistente, sino que el servicio de atención al cliente nos ha hecho perder toda la tarde, rompiéndonos el viaje y partiendo nuestro humor en mil pedazos. A las 22h de la noche, con parte de la compra por perder, la tarde perdidisima y nuestro estado de ánimo por los suelos.

Así que pedimos hablar con el supervisor del supervisor. Nos da igual. Insistiremos hasta que nos den una solución. De hecho, la solución la tenemos. En Kenmare, un apartamento que cumple las condiciones, pero al parecer son 350€ más de lo que habíamos reservado nosostros. Y, al parecer, una empresa tan grande como Booking no se puede permitir ese «lujo» para subsanar el error cometido.

Bueno, conseguimos que el supervisor hable con el departamento encargado de gestionar estas aprobaciones. Quedamos a la espera, sufriendo por si nos cuelgan una vez más y tener que empezar este proceso de nuevo.

Vuelve el supervisor. Tenemos la solución.

Finalmente nos reubican, en un apartamento de unos 550€. Aunque tras perder toda la tarde y todos los problemas nos resulta totalmente indiferente. Pero bueno, cerramos un tema, llegamos al apartamento, descansamos y mañana ya será otro día.

Octavo día: día de descanso

Tras el lío del día anterior y los problemas con Booking decidimos aprovechar el apartamento, el cual está muy bien, así que toca día de descanso y relax.

Damos una pequeña vuelta por Kenmare, que es la población más cercana que tenemos desde donde estamos. Pero no hay nada que ver, literalmente son 3 calles.

El resto de día lo aprovechamos para lavar ropa, cocinar, jugar y descansar en la comodidad de una buena cama tras varios días durmiendo en la tienda.

Noveno día: el parque nacional de Killarney

Hoy sí, retomamos el viaje ya pensando en la vuelta. El objetivo de hoy es dormir cerca de donde tenemos que devolver el coche (Limerick).

Pero antes decidimos hacer una ruta por el parque nacional de Killarney. Un parque precioso, con una vegetación increíble, donde podrás ver la cascada de Torc, un lugar al que tendrás que venir si piensas viajar a Irlanda.

Parque Nacional de Killarney
Parque Nacional de Killarney

Disfrutamos mucho de la ruta, incluso a pesar de la lluvía que nos alcanza cuando todavía nos faltaban unos kilómetros para completar la ruta circular.

Tras acabar la ruta y volver al parking donde tenemos el coche, nos dirigimos al Castillo de Ross. Aquí damos una vuelta por los alrededores, visitamos el lago y aprovechamos para comer la comida que habíamos hecho el día anterior en el apartamento.

Ross Castle Killarney
Ross Castle

Ahora ya sí, nos despedimos del anillo de Kerry y nos vamos a Limerick, donde nuestras amigas nos vuelven acoger una noche más en su casa.

Disfrutamos de una agradable cena seguida de unos juegos de mesa y mucho alcohol. El cierre perfecto para este viaje improvisado que no podría haber ido mejor.

Décimo día: vuelta a Dublín

Hoy tenemos que devolver el coche de GoCar antes de las 15h, cerca del aeropuerto de Shannon.

Para ello dejo primero a Luis y Andrea en la estación de autobuses con todos los trastos y me voy al aeropuerto a dejar el coche en el punto donde lo cogí.

Recuerda que con GoCar tienes que dejar el coche en el mismo sitio (o lo más cera posible) de donde lo coges. En mi caso llegué una hora antes de lo previsto y el paso para devolverlo es muy sencillo: a través de la app móvil finalizas el viaje y el coche se bloquea.

Aunque claro, no iba a ser tan sencillo. La app de GoCar da muchos problemas y a mi no me dejaba devolverlo. Al parecer, la app me detectaba como a más de 250km del coche, por lo que no podía finalizar el trayecto.

De nuevo, me toca descargar la aplicación para poder hacer llamadas como si mi línea fuera de Irlanda para poder contactar con el departamento de atención al cliente de GoCar (recuerda que no podrás contactar con ellos desde tu línea de España o fuera de Irlanda).

Tras esperar e intentar aclarar la situación con un operador (recuerda también que el servicio es solo en inglés), consigo que me finalicen el viaje desde la centralita y bloquen el coche. Ahora sí! Ya puedo ir a la estación de autobuses y volver a Dublín.

Aunque el viaje no podía acabar sin un poco más de tensión. Tan solo 15 minutos antes de la salida del autobús del que teníamos ya comprados los billetes por la web (por la web siempre es más barato), nos damos cuenta que estamos en la estación equivocada.

Sufrimos unos últimos 15 minutos de infarto corriendo por Limerick con todas las maletas y mochilas para poder llegar a tiempo al punto de donde sale nuestro bus. Por poco, pero lo conseguimos.

Ahora sí que sí. Damos por finalizado este viaje increíble, lleno de sustos, sobresaltos, problemas pero también de lugares increíbles, momentos únicos e inolvidables y de otras tantas maravillas que han hecho que el viaje sea perfecto.

Tan perfecto, que seguramente, juntos o por separados, lo repetiremos casi tal y como lo hicimos la próxima vez que queramos viajar a Irlanda. Eso sí, teniendo en cuenta toda esta experiencia de la primera vez. ¿Te apuntas?

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