Estábamos tan cansados del día anterior y de no haber dormido prácticamente nada desde el 21 de mayo que nos despertamos a las 13 p.m. Paula se despertó tres veces antes pero volvió a dormirme en cuestión de segundos, necesitábamos descansar un poco que entre el viaje y el día y noche intensas de Amman teníamos que recuperar.

Moe se había ido temprano a trabajar así que nos quedamos duchándonos, recogiendo un poco la cocina antes de salir y planificando nuestro día.

Nos fuimos a medio día y lo primero que hicimos fue ir al punto de los taxis blancos compartidos para ir a Downtown, al centro de la ciudad de Amman que habíamos visitado al día anterior. Y lo segundo fue ir al sitio dónde habíamos comido (restaurante Al Quds) y pedir otro Mansaf, esta vez de cordero y tajín, que es una mezcla de verduras y salsa de yogurt y otro postre típico de pistacho y almendras, nos costó todo 11 dinars (14,5€).

Crujiente de pistacho, otro dulce típico en Jordania

Nos estábamos poniendo las botas pero es que era muy difícil no probarlo todo, o intentarlo al menos. Salimos infladísimos a por un café, que costaba medio dinar cada uno (0,66€) y nos decidimos a subir a la Ciudadela a ver el atardecer ya que no nos dió tiempo el día anterior.

La cuesta era pesada pero una vez llegamos allí pudimos entrar gratis con el Jordan Pass y mereció mucho la pena. Era precioso y se ven todas las colinas llenas de edificios que rodean el centro de Amman, las ruinas eran muy bonitas y ver allí el atardecer fué increíble.

Ciudadela Amman, Jordania

Saliendo de la Ciudadela el amigo de Moe, el jugador de basket nacional, nos mandó ubicación de dónde estaba y nos llevó a un sitio a probar la shisha.

Por el camino nos encontramos una escena graciosa, ya que se prendió fuego parte del césped de la ciudadela y estaba un coche con el motor abierto, un niño andando por al lado y los de enfrente mirando. Al parecer todo normal… jajaja

Cuando llegamos al sitio de la shisha, un primer piso con mucho encanto, pedimos dos shishas, una de limon y menta y otra frutal, con dos caladas Paula ya estaba mareada. Pero estaban muy buenas y nos gustó mucho. De hecho dicen que las mejores shishas, así como el falafel, lo encuentras en Jordania.

Era un sitio con mucho encanto, música en directo y muy tradicional, el lugar se llama Jafra. Acompañamos la shisha con una buena charla, un té y un zumo de limón y hierbabuena que estaba riquísimo.

Tomando una shisha con música en directo en el restaurante Jafra, Downtown Amman

Debajo de este sitio hay uno para probar falafel que nos han recomendado mucho, aunque se nos queda pendiente. Pero nos insistieron en que era uno de los mejores en Amman.

Tras eso, que tampoco nos dejaron pagar nada, nos juntamos con Moe para cenar en Campfire Grill. Están locos y comen un montón así que pidieron un montón de comida: dos platos de alitas, una hamburguesa para cada uno y 2 platos de pollo rebozado con salsas diferentes. Estaba todo increíble, pero estamos ya saturados de comida en día y medio que llevamos aquí, pero era imposible decirles que no o no seguir probando cosas.

Cena en el Campfire Grill con el chef Elyan y Zeyade, Amman

Por cierto, no hay papel en todos los baños pero sí un grifito al lado para limpiarse y secarse con la mano. También nos llamó la atención, que cuando nos acompañó a comprar una palestina nos contó la historia de que Palestina y Jordania eran un país y que la palestina representa la valla y que la diferencia es que los palestinos la llevan negra hasta que el pueblo sea liberado y vuelva a ser roja.

También nos contó que el hombre debe ir delante de la mujer cuando se va por la calle en señal de protección hacia esta, y que es la familia real la que tiene el poder sobre todo el país, y que todo el pueblo la quiere. Nosotros le contábamos también cosas de España, como es la mujer la que va por delante, la líder, y que año tras año (aunque queda mucho trabajo por delante) se van estableciendo la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Así como la casa real española, que bueno, genera oponiones un tanto polarizadas…

Por el camino en coche vimos también la parte más comercial y lujosa de Amman (Abdun Al Shmali). Tras cenar, nos fuimos sin apenas poder respirar de todo lo que habíamos comido a casa para poder organizarnos los días siguientes. Queremos cambiar el planning de nuestro viaje por Jordania tras hablarlo con Moe y Zeyade e intentar estar en Amman el viernes para una fiesta que organizan ya que durante los chupitos nos enteramos de que Zeyade cumple años el mismo día que Paula (30 de mayo), fue una graciosa curiosidad. 

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